América del Sur comprende zonas ecuatoriales, tropicales y templadas. Los Andes, los océanos y las corrientes marinas influyen mucho en el clima. En la Amazonia predominan las condiciones calurosas y húmedas, con lluvias frecuentes. Brasil tiene amplias zonas con estas características, aunque fuera de la Amazonia el clima del país es diverso.
En los Andes la temperatura generalmente disminuye con la altitud. Perú, Bolivia y Ecuador incluyen tanto regiones bajas como zonas montañosas más frescas. A gran altitud los días pueden ser soleados y las noches frías, con grandes diferencias de temperatura a lo largo del día.
Las zonas especialmente áridas se encuentran en el norte de Chile, donde está el desierto de Atacama, y en la costa central y meridional de Perú. Más al sur, en la costa chilena, hay zonas mucho más lluviosas. La Patagonia, que abarca las partes meridionales de Argentina y Chile, es más fresca y a menudo ventosa. Las condiciones varían entre las montañas, las costas y el interior.
En el sur del continente el verano va de diciembre a febrero y el invierno de junio a agosto. En invierno las temperaturas son más bajas, mientras que la fuerza del viento depende de la región y de la estación. En las zonas ecuatoriales las temperaturas varían menos durante el año y, para elegir cuándo viajar, a menudo importa más la distribución de las lluvias.





